Te acercaste una mañana,
con tu voz, tus pestañas,
entregaste tu amistad,
sin pedirla, ni rogarla.
Y mira que empiezo
con cortesía, con miedo,
deja que tome confianza
y con palabras en verso,
diga lo que eres,
lo que veo.
Intrusa de mis días
con soledad y desconsuelo,
irrumpes en mi vida,
llenando de luz mi duelo.
Amiga. Hermana.
Tus manos en mi espalda.
Amiga. Hermana.
Tu calor seduce, atrapa.
A veces no lo creo,
pues no creo en lo perfecto,
y sin embargo cuando te veo,
es perfecto el momento.
No existen las coincidencias.
Lo crees, lo creo.
Llegaste a mi vida,
intrusa, amiga,
a veces me das miedo.
Cuentas con mi mano,
de amigo, hermano,
pues me tienes a tu lado,
intruso, aliado.
Y vengan los tragos,
la música, los vasos,
tomame la mano...
sólo es un momento,
sin mañana,
sin pasado.
(Gracias por tu amistad, tu apoyo, por escucharme, eres grande niña!!!)